Te quiero decir muchas cosas por medio de esta carta y sinceramente te las mereces... TU AMISTAD VALE MUCHO!
Te quiero decir que si mañana dejo de existir, te observaré en el cielo, te cuidaré y, sobre todo, abogaré por aminorar tu sufrimiento.
Te quiero decir que si dejas este mundo, Dios no lo quiera, te recordaré y siempre te voy a querer, cada noche hablaré contigo
Quiero que sepas que te quiero mucho y eso es algo muy importante para mí, ya que hay veces que uno cree que no es conveniente decirlo por cualquier razón.
Sé que debí decirte antes cuánto te aprecio, pero si por alguna razón no nos volvemos a ver, te dejo esta nota para que sepas lo mucho que te quiero.
Y si no alcanzaste a decírmelo y yo dejo de existir, no te preocupes, que por el simple hecho de nuestra amistad sabré que me aprecias.
Recuerda que nunca sabemos cuándo dejamos de existir, por eso quiero decirte hoy con esto ¡Que te aprecio mucho!
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
Porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la mieles o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales coseché siempre rosas.
...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: ¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas; mas no me prometiste tan sólo noches buenas; y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!